Volvimos a Malabia

Mucho tiempo pasó desde que nos tuvimos que ir de nuestro antiguo edificio porque “dijo basta”. Eso fue en el año 2007. La escuela funcionó durante seis años en la sede transitoria en Yerbal 25. Se construyó un nuevo edificio con amplios espacios, luminoso y confortable. Cuenta entre otras cosas con aire acondicionado, calefacción, varios laboratorios (informática, biología - físicoquímica, edición y radio), biblioteca, departamento de orientación, etc. Estamos desde el 2013 nuevamente en Malabia 2148 en el barrio de Palermo. La propuesta es formar jóvenes pensantes, democráticos, críticos y creativos para los desafíos del siglo XXI.

50 AÑOS DEL NACIMIENTO DE MARÍA CLAUDIA FALCONE





1960 - 15 DE AGOSTO - 2010
50 son los años que tendría nuestra María Claudia
34 años que la desaparecieron
Toda su vida fue el orgullo de nuestra querida e inolvidable NELVA, con ese gesto y esa voz que tuvimos el privilegio de ver, escuchar cuando decía: “Soy la orgullosa madre de María Claudia Falcone”.
Esa joven, se ha convertido en parte importante de nuestra identidad como escuela, como bandera de los sueños y realizaciones de nuestros jóvenes. Es a quien deben los estudiantes el ejemplo del esfuerzo en el estudio, la conciencia y necesidad de compartir con la gente de su pueblo los conocimientos que adquiría. La unidad, solidaridad y organización juvenil para luchar por “el boleto estudiantil” entre tantas y necesarias reivindicaciones de la adolescencia y la juventud, no fueron, como decía su madre y testimonia su vida, más que un hito en su militancia política.
En 2000, a pocos años de que la comunidad educativa de la EEM 7 eligiera su nombre para identificarla, le pedimos a Nelva que escribiera sobre la breve vida de su hija para conocerla desde la mejor fuente, su madre. Nace así la semblanza que les presento.
Estrella Pavioni





UNA JOVEN DE OJOS GLAUCOS



Semblanza de María Claudia Falcone

"Menos mal que existen los que no miden qué palabra echar. Ni siquiera la última."
Silvio Rodríguez

El 16 de Agosto de 1960 la casa de la familia Falcone se llenó de sol. Habia nacido María Claudia, la tan esperada hija mujer. Contábamos con un varoncito de siete años, Jorgito. Y asi formábamos la parejita que tantos hogares anhelan. La "familia tipo" de esos hogares en que los padres trabajan y permanecen muchas horas fuera de casa. La llamamos Maria Claudia porque casi nace el día de la virgen -15 de Agosto- y porque a mí (su madre) me gustaban los nombres con María. Cortos, para decirlos juntos. Toda la familia la llamaba así. Con el tiempo sus amigos lo acortarían a Claudia. Y así quedaría para muchos. A los cuatro años ingresó al Jardín de Infantes de la Escuela Normal № 2 Dardo Rocha, de La Plata. El primer día de clase muchos chiquitos lloraban. Ella, en cambio, me miró y me dijo : "Mamá, ¿cuándo empezamos a dibujar?". La maestra y yo la miramos sonriendo. Allí nomás comenzó a perfilar esa personalidad tan firme que tendría.
Su paso del Jardín a la Escuela Primaria -en el mismo establecimiento-transcurrió sin sobresaltos. Era una alumna destacada. Acostumbraba leer. Su maestra de 5to grado le diría a su papá : "Dr, estoy asombrada de cómo se expresa su hija... La fluidez con que habla. Quizá se deba a su constancia en la lectura".
Asi era. Se acostaba con un cuento, una novelita o acaso poesía. Y aquel hábito propiciaba su facilidad de expresión.



Era muy querida por sus compañeros y frecuentemente invitada como visita o de paseo. A su vez, ella siempre traía a casa alguna compañera a compartir la mesa familiar para luego dedicarse a las tareas (en aquel momento era una escuela sólo de niñas).En 6to grado la nombraron 1ra escolta de la bandera. La abanderada la superó por 0,50 centesimos de puntaje. Las dos tenían un promedio de 9 puntos y centesimos. Pero muchas veces fue abanderada en numerosos actos escolares. Era muy perfeccionista en sus trabajos de Ciencias Sociales, Matemáticas y Lengua. Era tan detallista que sus carpetas eran exhibidas frecuentemente como ejemplo ante otros cursos.. Cuando cursaba su 7mo grado el Club de Madres distinguió a los mejores promedios de la Escuela con un libro de poemas de Miguel Cañé y un diploma. En su curso ella era el mejor promedio. A fin de año hicieron una fiesta . El grupo de María Claudia eligió un circo. Y ella se disfrazó de foca con una malla negra enteriza y una máscara de cartón confeccionada por su hermano, que cursaba el secundario en Bellas Artes y ya había formado su primer equipo de cine en Super 8. La fiesta fue un éxito y Maña Claudia hizo gala de un sentido del humor que la acompañaría hasta el final. Mi hija padecía de bronquitis alérgica desde pequeña y a menudo era tratada con corticoides, lo cual la tuvo un tanto hinchada por un tiempo y le impidió hacer gimnasia.. Al entrar en la adolescencia esto comenzó a preocuparla y pidió a su padre la llevara ante un colega nutricionista. Tenia 13 años y sólo pensaba en adelgazar. Comenzó un sacrificado régimen alimenticio, hizo ejercicio y recibió masajes. Pronto se convirtió en una espigada joven de 1,72 metros que pesaba 54 kilos. Estaba hermosa. Y nosotros, orgullosos de ella, la consentíamos en todo. Luego ingresaría a la Escuela Superior de Bellas Artes de la mano de un bachillerato especializado en Dibujo Artístico. Corría el año 1974. Los datos de su curso de ingreso se consignan en carta dirigida a su hermano y publicada por Ediciones Baobab para despedir a las niñas de 7mo y cada grado presentó un cuadro teatral sobre tema libre en el libro.






El 24 de Marzo de 1976 se produce la mayor ofensiva política y militar llevada a cabo en la historia Argentina contra el pueblo y los trabajadores, encabezada por el nieto del fundador de la Sociedad Rural -José Alfredo Martínez de Hoz- en representación de los grupos de poder económico más concentrados del país. Estos apelarían a las FFAA para convertirlas en el brazo ejecutor de un plan de exterminio masivo de opositores, que les despejara el terreno para imponer sus intereses. El movimiento estudiantil secundario continuaba luchando por sus derechos y protestando contra la creciente ola de medidas represivas en los colegios. En tal situación, los dirigentes son detectados por los servicios de inteligencia del estado (que cuentan con colaboradores en el aparato educativo) y con esas "listas negras" se procede a su seguimiento, captura y desaparición. A nadie se le hubiese ocurrido hasta entonces pensar en la desaparición forzada de personas como si se tratase de objetos extraviados... Pero se los tragó la tierra.
Y María Claudia correría esa suerte por la sencilla razón de que era absolutamente incapaz de callar ante la injusticia.
Esos chicos no fueron a la cárcel, no tuvieron un juicio justo... Eran adolescentes -sí- pero tenían un objetivo superior que los hacia peligrosos ante el poder de facto : La Liberación Nacional y Social de la Patria.
Mi hija acababa de cumplir 16 años cuando fue secuestrada, en aquella dolorosa primavera del 76, víctima de un operativo considerado "castigo ejemplar contra el estudiantado" según su ejecutor, el General Ramón Camps, entonces Jefe de la Policía Bonaerense. Junto con sus compañeros, no fue mejor ni peor que los jóvenes de ahora, sino igual a la época que le tocó vivir.
Como otras madres de esa generación visionaria y altruista, estoy orgullosa de mi hija. Su sacrificio y el de los demás detenidos-desaparecidos constituye hoy la reserva moral más importante que guarda la nación, y la herramienta que -más temprano que tarde- nos permitirá forjar un futuro digno. Evocarlo es evocar lo mejor de nosotros mismos.
Los que dieron su vida por un ideal tan alto como la justicia social, estarán a nuestro lado cuando impere esa justicia social. Así sea.


Nelva Falcone










En la culminación de la escuela primaria