Volvimos a Malabia

Mucho tiempo pasó desde que nos tuvimos que ir de nuestro antiguo edificio porque “dijo basta”. Eso fue en el año 2007. La escuela funcionó durante seis años en la sede transitoria en Yerbal 25. Se construyó un nuevo edificio con amplios espacios, luminoso y confortable. Cuenta entre otras cosas con aire acondicionado, calefacción, varios laboratorios (informática, biología - físicoquímica, edición y radio), biblioteca, departamento de orientación, etc. Estamos desde el 2013 nuevamente en Malabia 2148 en el barrio de Palermo. La propuesta es formar jóvenes pensantes, democráticos, críticos y creativos para los desafíos del siglo XXI.

EGRESADOS 2010


Tenemos la alegría de despedir a la promoción 2010 de la escuela María Claudia Falcone. Por un lado estamos emocionados y un poco tristes porque la vida nos aleja-de ahora en más, cada uno de ustedes recorrerá su propio camino- y, por otro lado, festejamos el crecimiento de nuestros alumnos egresados. Llegaron a la escuela despidiéndose de la niñez y ahora los vemos convertidos en hombres y mujeres.
En estos años compartidos, entre números, palabras y símbolos que se aúnan en saberes, en la cotidianeidad han construido conocimientos como también amistades duraderas, han elegido sus identidades y vocaciones. Aprendieron a discernir entre lo bueno y lo malo, han visto asignaturas y temas que los interesaron y otros que no. A veces, sucedía la magia del encuentro, entre el saber del docente y aquel que ustedes estuvieron buscando por mucho tiempo. Todo forma parte de la educación y la formación de las personas.
También y esto no es poca cosa, aprendieron a respetar, a saber que la diferencia construye, a no tener miedo a expresar las ideas, a defender lo que se considera justo.
Y nosotros los profesores los hemos acompañado en ese proceso de crecimiento, y visto cómo se formaron buenas personas, éticas, pensantes en la diversidad. Y luchadores, fuertes en sus convicciones, seguros pero también permeables a la opinión de los demás.
Los escuchamos atentamente en estas últimas semanas, en las clases, en los pasillos, un poco angustiados por el futuro. Y como sus profesores queremos decirles que nos sentimos orgullosos, que confíamos en sus capacidades y en sus elecciones. Porque en cada pregunta, en cada rebeldía, ustedes nos enseñaron a ser mejores profesores y mejores personas. Porque en el ADN de nuestra querida escuela están sus interrogantes, sus preguntas, sus luchas, sus aprendizajes y su compromiso.
Porque ser de la Falcone no es lo mismo que ser de otra escuela, porque ser de la Falcone es tener criterio propio y animarse a defenderlo, es no subestimar al distinto, es permitirse convivir en la diversidad. Y frente a tanta nadería de la sociedad nuestros alumnos siempre han demostrado que los jóvenes no son como los estereotipos que muestran lo Medios. Nuestros jóvenes piensan, viven y sueñan con algo mejor, con un país más justo y solidario.
Un placer haberlos acompañado en esta etapa tan importante de sus vidas. De todo corazón les deseamos lo mejor.
Profesores de la Falcone.